Los Maestros Ascendidos

Los Maestros Ascendidos son Jerarquías de Divina Sabiduría movidos por el Amor, han tenido muchas encarnaciones vividas, superándose en cada una hasta alcanzar la Evolución Jerárquica que los convirtió en Maestros… Han ascendido del Nivel Humano hasta alcanzar la Maestría.

Un verdadero Maestro es un Alma Humana (cualquiera sea su sexo, color, casta, religión, procedencia, etc.) que ha realizado todas las promesas de perfeccionamiento humanas, luego de esfuerzos interiores, generación tras generación en esa misma dirección y objetivo durante numerosas encarnaciones sucesivas.

La sabiduría de un Maestro deriva de la búsqueda de la Verdad, proceso científico que se extiende por él, a la totalidad del Universo observable, percibido con el auxilio de todos los sentidos despiertos del Adepto, que funcionan en todos los planos (físico, astral, mental y espiritual).

El Maestro tiene el poder de entrar consciente y voluntariamente en conección con toda Vida existente (visible o invisible) y de adentrarse en la conciencia de quien tiene necesidad.

La percepción interior y directa del Alma de las cosas, o de la estructura íntima del mundo y de la materia, da al Maestro una visión segura y exacta de su esencia misma, tanto así como el grado de evolución adquirido por cada uno.

El hombre comun es potencialmente un Dios, encerrado en la prisión de un cuerpo y de la personalidad efímera, en el contexto de un Universo de Seres y de cosas, las cuales no comprende ni el sentido ni la finalidad.

El Maestro Ascendido, es un hombre completo que ha liberado el Dios que hay en Él, transformando su prisión en un instrumento (físico y psíquico) dócil y totalmente consagrado al Servicio del Alma Espiritual, y entonces, de este modo, de todas las otras Almas

Su poder Espiritual de Sabiduría y Amor, en todos los planos, le da acceso a todos los grados de la conciencia necesaria para su iluminación y su acción en el Mundo; los poderes psíquicos y espirituales completamente despiertos y sometidos a la voluntad del Maestro hacen de ÉL un potente “MAGO BLANCO” consagrado al beneficio de la humanidad.

De Ellos, se dice, que “han conseguido su meta” (en el sentido del Buda). Libre y totalmente conciente de su propia responsabilidad, el Maestro se dedica ahora, al despertar de sus hermanos, en todas las escalas del Ser.

En toda la Tierra, desde la infancia de la humanidad, han venido apareciendo los Maestros de Sabiduría, con sus discípulos o seguidores, para renovar periódicamente el impulso espiritual, frecuentemente después de una era de decadencia. Estos Maestros han venido como “Reformadores” y no como fundadores de religiones. La Teosofía invita a descifrar las palabras de los Grandes Maestros de Sabiduría conocidos (Krishna, Buda, Jesús, Saint Germain, Serapia Bey, Morya, Maitreya…..) con un espíritu de apertura, con el fin de distinguir no sólo las convergencias evidentes de sus enseñanzas sino también la identidad profunda de sus Mensajes en todos los puntos esenciales concernientes al hombre y a su devenir.

En sus enseñanzas ofrecen las herramientas necesarias para que cada hombre pueda librar su propia batalla, portando la propia cruz, venciendo cada lucha para llegar a merecer la propia salvación y Maestría, a través de nuestros esfuerzos personales… Enseñanzas que nos conducen a nuestra propia Iniciación Espiritual.

Los Maestros Ascendidos fueron en realidad, durante su existencia terrena:

1) Hombres de carne nacidos entre los hombres.
2) Predestinados (por una larga serie de existencias precedentes enfocadas en alcanzar la evolución espiritual) a encarnar la Sabiduría Divina.
3) Dotados de grandes poderes usados para ayudar a la humanidad.
4) Obligados (por su propia autoelección) a consagrarse dueños de la propia naturaleza terrena con una rigurosa ascensión preliminar.
5) Consagrados desde ese mismo momento, al servicio de los demás, incondicionalmente.

En el transcurso de la historia, la voz de los Grandes Maestros Ascendidos, se alza para despertar al hombre hacia su Dimensión espiritual y para mostrarles el camino, dándoles la posibilidad de escapar del sufrimiento de un destino del cual, el hombre común es el único dueño.

Estos Maestros son auténticos misioneros: ayudan a sus hermanos a salvarse de sí mismos, demostrándoles que tienen los medios, arrastrándolos en el sendero hacia la Maestría, con la palabra y el ejemplo de la Vida de los propios Maestros Ascendidos.

La Jerarquía Blanca es el nombre bajo el cual se los agrupa a todos estos Maestros e Iniciados, quienes tienen la posibilidad de cambiar enormemente el curso de la vida del hombre que habituado a considerarse como un ser débil y pecador, no ve la grandeza de su propia naturaleza original escondida bajo densas capas de olvido… Por lo que Ellos alientan la promesa de un destino inmenso y Luminoso a realizarse con sus esfuerzos individuales… Germen de semilla que germinará de manera esplendorosa para la humanidad.

Tomado de la WEB.

*No intentes jamás curar el cuerpo,
sin antes haber curado el alma” Hipócrates.
Urantia

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LA LOGIA DE MAESTROS
Las Divisiones.

Hemos considerado parcialmente los cargos superiores en las filas de la Jerarquía de nuestro planeta. Ahora trataremos lo que se podría llamar las dos divisiones en que están distribuidos los miembros restantes. Forman, literalmente, dos Logias dentro de un conjunto mayor:

1. La Logia — constituida por iniciados que han pasado la quinta iniciación, y un grupo de devas o ángeles.
2. La Logia Azul, constituida por iniciados de la tercera, cuarta y quinta iniciaciones.

Inferior a éstos hay un gran grupo de iniciados de la primera y segunda iniciaciones y luego los discípulos de toda graduación. Los discípulos se consideran afiliados a la Logia, pero no miembros de la misma. Finalmente vienen los que están en probación y esperan ser afiliados, mediante arduos esfuerzos.

Desde otro punto de vista, podemos considerar que los miembros de la Logia forman siete grupos, representando cada uno de ellos un tipo de la séptuple energía planetaria que emana del Logos planetario. La triple división ha sido dada al principio, porque en la evolución tenemos siempre los tres mayores (que se manifiestan a través de los tres departamentos), y luego los siete que se presentan como una triple diferenciación y un septenario. Los estudiantes deben recordar que todo lo que aquí se imparte se refiere al trabajo de la Jerarquía, en conexión con el cuarto reino o humano, y especialmente a esos Maestros que trabajan con la humanidad. Si se tratara de la evolución dévica, la clasificación y división serían totalmente distintas.

Además, hay ciertos aspectos del trabajo jerárquico que afectan, por ejemplo, al reino animal; este trabajo pone en actividad a seres, trabajadores y adeptos, totalmente diferentes de los servidores del cuarto reino o reino humano. Por lo tanto, deben recordar cuidadosamente que estos detalles son relativos, y que el trabajo y el personal de la Jerarquía son infinitamente más grandes e importantes de lo que pueden parecer en una lectura superficial de estas páginas. En verdad, se trata de lo que podría ser considerado como Su trabajo primario, pues al servir al reino humano nos ocupamos de la manifestación de los tres aspectos de la divinidad, pero los demás departamentos son interdependientes y el trabajo progresa como un todo sintético.

Los trabajadores o adeptos, que se ocupan de la evolución de la familia humana, son sesenta y tres, si se tienen en cuenta los tres grandes Señores, para llegar a formar los nueve veces siete, necesarios para el trabajo. De éstos, cuarenta y nueve trabajan exotéricamente, si puede expresarse así, y catorce se ocupan más esotéricamente de la manifestación subjetiva. Muy pocos de Sus nombres son conocidos por el público, y en muchos casos no sería prudente revelar quiénes son, dónde viven y cuál es Su particular esfera de actividad. Una pequeña minoría, debido al karma grupal y a la disposición de sacrificarse, en los últimos cien años han sido conocidos por el público, y en lo que a Ellos respecta puede darse cierta información. En la actualidad muchas personas, independientemente de cualquier escuela de pensamiento, son conscientes de su existencia, y el reconocimiento de que aquellos a quienes conocen personalmente trabajan en un gran esquema de esfuerzo unificado, puede alentar a estos verdaderos conocedores y testimoniar su conocimiento y establecer así, más allá de toda controversia, la realidad de Su trabajo. Ciertas escuelas de ocultismo y orientación teosófica han pretendido ser las únicas depositarias de Sus enseñanzas y la única exteriorización de Sus esfuerzos, limitando, en consecuencia, lo que Ellos hacen y formulando premisas que el tiempo y las circunstancias no corroborarán. Trabajan ciertamente por medio de tales grupos de pensadores y ponen la mayor parte de sus fuerzas en la tarea de tales organizaciones; sin embargo, tienen Sus discípulos y Sus adictos en todas partes, trabajando a través de muchos grupos y aspectos de la enseñanza. En todo el mundo, los discípulos de estos Maestros han encarnado en esta época con el único fin de participar en las actividades, tareas y difusión de la verdad de las distintas iglesias, ciencias y filosofías, produciendo así, dentro de la organización misma, una expansión, una extensión y la desintegración necesaria, que de otra forma resultaría imposible. Sería conveniente que todo estudiante de esoterismo conociera estos hechos y cultivara la capacidad de reconocer la vibración jerárquica, tal como se manifiesta a través de los discípulos, en los lugares y grupos más inverosímiles.

En lo que respecta al trabajo de los Maestros a través de sus discípulos, debería explicarse un punto, y es que las diversas escuelas de pensamiento, fomentadas por la energía de la Logia, son fundadas en cada caso por uno o varios discípulos, y sobre ellos y no sobre el Maestro recae la responsabilidad de los resultados y el karma consiguiente. El procedimiento es más o menos el siguiente: El Maestro revela al discípulo el objetivo que se propone realizar en un breve ciclo inmediato y le sugiere la conveniencia de tal o cual desarrollo. El trabajo del discípulo consiste en asegurarse el mejor método para obtener los resultados deseados, y en formular planes por medio de los cuales obtener cierto éxito. Entonces inicia sus proyectos, funda su sociedad u organización, y difunde la enseñanza necesaria. Sobre él recae la responsabilidad de elegir colaboradores apropiados, trasmitir el trabajo a los más capacitados y presentar debidamente la enseñanza. Todo lo que hace el Maestro es observar el esfuerzo con interés y simpatía; mientras tanto el discípulo mantiene su elevado ideal inicial y sigue su camino con puro altruismo.

El Maestro no es culpable si el discípulo muestra falta de discernimiento en la elección de colaboradores o evidencia incapacidad para representar la verdad. Si lo hace bien y el trabajo progresa, como es de desear, el Maestro continuará impartiendo Su bendición sobre el esfuerzo. Si fracasa y sus sucesores se apartan del impulso original, difundiendo así toda clase de errores, el Maestro, con amor y simpatía, omitirá esa bendición, retendrá Su energía y dejará de estimular aquello que es mejor que desaparezca. Las formas van y vienen y el interés del Maestro y Su bendición, fluirán a través de un canal u otro; el trabajo puede continuar por cualquier medio, pero siempre la fuerza de la vida persistirá, destruyendo la forma allí donde sea inadecuada o utilizándola cuando satisfaga la necesidad inmediata.

Algunos Maestros y su trabajo.

En el primer gran grupo del cual el Manu es el Guía, se hallan dos Maestros, el Maestro Júpiter y el Maestro Morya. Ambos han trascendido la quinta Iniciación, y el Maestro Júpiter, que además es Regente de la India, es considerado el más antiguo por toda la Logia de Maestros. Habita en las colinas de Nilgherry, en el sur de la India, y es uno de los Maestros que generalmente no aceptan discípulos, pues figuran entre éstos sólo iniciados de grado superior y un buen número de Maestros. En sus manos están las riendas del gobierno de la India, incluyendo gran parte de la frontera norte, y sobre Él recae la ardua tarea de guiar finalmente a este país, para que salga del presente caos e intranquilidad y sus diversos pueblos se fusionen en una síntesis final. El Maestro Morya, uno de los adeptos orientales más conocidos, reúne entre Sus discípulos a un gran número de europeos y americanos; es un príncipe Rajput, que durante muchas décadas ocupó una posición prominente en los asuntos de la India.

Actúa en estrecha colaboración con el Manú y oportunamente será el Manú de la sexta raza raíz. Vive, como Su Hermano K.H., en Shigatsé, en los Himalayas, y es una figura muy conocida por los habitantes de esa lejana villa. Es un hombre alto y de presencia imponente, de cabello y barba negros y ojos oscuros, y Su aspecto podría considerarse severo, si no fuera por la expresión de Sus ojos. Él y Su Hermano, el Maestro K.H., trabajan casi como una unidad, y así lo han hecho durante siglos y lo harán en el futuro, pues el Maestro K.H. está preparado para ocupar el puesto de Instructor del Mundo, cuando el actual titular lo deje para realizar un trabajo más elevado, y venga a la existencia la sexta raza raíz. Las casas que habitan están juntas, y gran parte del tiempo trabajan en estrecha asociación. Como el Maestro M. pertenece al primer rayo, el de la Voluntad y Poder, Su trabajo consiste en gran parte en llevar a cabo los planes del actual Manú. Actúa como inspirador de los estadistas del mundo; maneja, por medio del Mahachohan, las fuerzas que producirán las condiciones necesarias para el progreso de la evolución racial. En el plano físico, los grandes ejecutivos nacionales con ideales internacionales y amplia visión, están influidos por Él, y con Él cooperan ciertos grandes devas del plano mental; tres grandes grupos de ángeles trabajan también con Él en niveles mentales, en unión con devas menores que vitalizan formas mentales y, en bien de toda la humanidad, mantienen vivas las formas mentales de los Guías de la raza.

El Maestro M, tiene un gran grupo de discípulos bajo su instrucción, trabaja con muchas organizaciones esotéricas y también por medio de los políticos y estadistas del mundo.

El Maestro Koot Humi, muy conocido en Occidente, tiene muchos discípulos en todas partes, es oriundo de Cachemira y Su familia originalmente procedió de la India. Es también un Iniciado de alto grado y pertenece al segundo rayo de Amor Sabiduría. Es de noble presencia y alta estatura, aunque algo menos corpulento que el Maestro M.; de tez blanca, cabello y barba color castaño dorado, y ojos de un maravilloso azul profundo, a través de ellos parece fluir el amor y la sabiduría de las edades. Tiene una gran experiencia y una vasta cultura; fue originalmente educado en una de las Universidades británicas y habla correctamente el inglés. Lee mucho, y los libros de todas las literaturas en diversos idiomas, llegan a Su estudio en el Himalaya. Se ocupa principalmente de la vitalización de ciertas grandes tendencias filosóficas y Se interesa por algunas organizaciones filantrópicas. Le corresponde, en gran parte, el trabajo de estimular la manifestación del amor, latente en el corazón de todos los hombres, y despertar en la conciencia de la raza la percepción del gran hecho fundamental de la hermandad.

Actualmente el Maestro M., el Maestro K. H. y el Maestro Jesús, están íntimamente interesados en el trabajo de unificar, hasta donde sea posible, el pensamiento oriental y el occidental, de modo que las grandes religiones orientales, con el último desarrollo alcanzado por el credo cristiano en todas sus ramificaciones, puedan beneficiarse mutuamente. Se espera que de este modo venga a la existencia la gran Iglesia Universal.

El Maestro Jesús, punto focal de la energía que fluye a través de las distintas iglesias cristianas, ocupa actualmente un cuerpo sirio y vive en algún lugar de Tierra Santa. Viaja mucho y pasa largas temporadas en diversas partes de Europa. Trabaja más especialmente con las masas que con los individuos, aunque ha reunido a Su alrededor un numeroso grupo de discípulos. Pertenece al sexto rayo de Devoción o Idealismo Abstracto, y Sus discípulos se caracterizan frecuentemente por ese fanatismo y devoción que se manifestó en los mártires de los primitivos tiempos cristianos. Es de apariencia marcial, exige disciplina, es un hombre de voluntad y dominio férreos. Alto y delgado, de rostro largo y fino, pelo negro, tez pálida y penetrantes ojos azules. Su trabajo actual es de gran responsabilidad, pues le fue asignada la tarea de orientar el pensamiento occidental, para sacarlo de su actual estado de intranquilidad y llevarlo a las pacíficas aguas de la certidumbre y del conocimiento, preparando así el advenimiento, en Europa y América, del Instructor del Mundo. Es muy conocido en la historia bíblica, apareciendo primero como Joshua, el hijo de Nun; luego aparece nuevamente en los tiempos de Ezra, como Jeshua, recibiendo la tercera iniciación, que en el Libro de Zacarías es relatada como la de Joshua, y en, el Evangelio es conocido por dos grandes sacrificios, aquel en que entregó Su cuerpo para que el Cristo lo utilizara, y el de la gran renunciación, característica de la cuarta iniciación. Como Apolonio de Tiana, recibió la quinta iniciación y Se convirtió en Maestro de Sabiduría. Desde entonces permaneció y actuó en la Iglesia Cristiana, fomentando el germen de la verdadera vida espiritual entre los miembros de las sectas y divisiones, y neutralizando en lo posible los errores y equívocos de clérigos y teólogos. Es netamente el gran Líder, el General y el Sabio ejecutivo, y en los asuntos de las iglesias coopera estrechamente con el Cristo, ahorrándole mucho trabajo y actuando como Su intermediario, cuando es posible. Nadie como Él conoce tan profundamente los problemas de Occidente; nadie está tan íntimamente en contacto con quienes representan mejor las enseñanzas cristianas, y nadie conoce tan bien la necesidad del momento actual. Algunos eminentes prelados de las iglesias Anglicana y Católica son Sus agentes.

El Maestro Djwal Khul o Maestro D. K., como se lo llama frecuentemente, es otro adepto del segundo rayo de Amor?Sabiduría, el último de los adeptos que pasaron la iniciación, pues recibió la quinta iniciación en 1875; conserva el mismo cuerpo de entonces; la mayoría de los Maestros la recibieron en cuerpos anteriores, su cuerpo de origen tibetano no es joven. Está dedicado al Maestro K. H. y vive en una casita cercana a la de este Maestro. Por Su disposición a servir y a hacer cuanto sea necesario, ha sido llamado “el Mensajero de los Maestros”. Es muy culto y tiene más conocimiento acerca de los rayos y de las Jerarquías planetarias del sistema solar, que ningún otro Maestro. Trabaja con quienes se dedican a la curación, y coopera en los grandes laboratorios del mundo en forma desconocida e invisible, con los buscadores de la verdad, con todos los que tratan definidamente de curar y aliviar al mundo y con los grandes movimientos filantrópicos mundiales, tales como la Cruz Roja. Se ocupa de los discípulos de los distintos Maestros, que pueden aprovechar su instrucción, y en los últimos diez años ha aliviado, en gran parte, el trabajo de enseñanza de los Maestros M. y K. H., tomando a Su cargo, por determinado tiempo, algunos de Sus aspirantes y discípulos. También trabaja mucho con ciertos grupos de devas del éter, que son devas sanadores y colaboran así con Él en el trabajo de remediar algunos males físicos de la humanidad. Dictó gran parte de la monumental obra La Doctrina Secreta, y le hizo ver a H. P. Blavatsky muchas ilustraciones y datos que aparecen en ese libro.

El Maestro Rakoczi se ocupa especialmente del futuro desarrollo de los asuntos raciales de Europa y del desarrollo mental en América y Australia. Es húngaro, tiene su hogar en los Cárpatos, habiendo sido en un momento dado una figura muy conocida en la corte húngara. Se pueden encontrar referencias en antiguos libros de historia, fue particularmente conocido como el Conde de Saint?Germain, anteriormente como Roger Bacon y después como Francis Bacon. Es interesante observar que, a medida que el Maestro R. se hace cargo de los asuntos de Europa, en los planos internos, el nombre de Francis Bacon se hace más público en la controversia Bacon?Shakesperiana. Es más bien bajo y delgado, con barba negra y puntiaguda y cabello lacio y negro. No acepta tantos discípulos como los Maestros ya mencionados. En la actualidad dirige la mayoría de los discípulos de tercer rayo de Occidente, juntamente con el Maestro Hilarión, pertenece al séptimo rayo de Magia u Orden Ceremonial, y actúa principalmente por medio del ritual y el ceremonial esotéricos; tiene vital interés por los efectos hasta ahora no reconocidos del ceremonial francmasón, el de las diversas fraternidades y el de todas las iglesias. En la Logia se lo llama generalmente “el Conde” y en América y Europa actúa prácticamente como director general, en la realización de los planes del consejo ejecutivo de la Logia. Algunos Maestros forman un grupo interno alrededor de los tres Grandes Señores, y se reúnen en concilio con mucha frecuencia.

El Maestro Hilarión pertenece al quinto rayo de Conocimiento Concreto o Ciencia, y en una encarnación anterior fue Pablo de Tarso. Tiene cuerpo cretense, pero pasa gran parte de su tiempo en Egipto. Dio al mundo el tratado ocultista llamado Luz en el Sendero y Su trabajo resulta particularmente interesante, para el gran público, en la crisis actual, pues trabaja con quienes desarrollan la intuición, y controla y trasmuta los grandes movimientos que tienden a descorrer el velo de lo invisible. Su energía estimula a través de Sus discípulos a los grupos de investigadores síquicos, y fue quien inició, mediante varios de Sus discípulos, el movimiento espiritista. Tiene en observación a todos los síquicos de orden superior, y los ayuda a desarrollar sus poderes para bien del grupo; trabaja juntamente con algunos devas en el plano astral, para abrir, a los buscadores de la verdad, ese mundo subjetivo que está tras de la materia grosera.

Poco puede decirse sobre los dos Maestros ingleses. No aceptan discípulos en el sentido en que lo hacen los Maestros K. H. y M. Uno reside en Gran Bretaña, tiene a Su cargo la dirección definitiva de la raza anglosajona y trabaja en los planes del desarrollo y la evolución futuros. Está tras el movimiento laborista de todo el mundo, trasmutándolo y dirigiéndolo, y de la actual creciente oleada de la democracia. De la inquietud democrática, y del caos y la confusión actuales, surgirá la futura condición mundial, que tendrá como nota clave la cooperación, no la competencia; la distribución, no la centralización.

Mencionaremos aquí brevemente al Maestro Serapis, frecuentemente llamado el Egipcio. Pertenece al cuarto rayo, y de Él reciben enérgico impulso los grandes movimientos artísticos del mundo, la evolución de la música, de la pintura y del teatro. Actualmente dedica la mayor parte de Su tiempo y atención al trabajo de la evolución dévica o angélica, hasta que, mediante Su ayuda, sea posible hacer la gran revelación en el mundo de la música y de la pintura, en un futuro inmediato. No es posible agregar algo más acerca de Él ni revelar Su lugar de residencia.

El Maestro P. trabaja bajo la dirección del Maestro R. en Norteamérica; tuvo mucho que ver esotéricamente con las distintas ciencias mentales, como la Ciencia Cristiana y el Nuevo Pensamiento, constituyendo ambas un esfuerzo de la Logia en el afán de enseñar a los hombres la realidad de lo invisible y el poder, creador de la mente. Su cuerpo es irlandés; pertenece al cuarto rayo, y no puede ser revelado el lugar de Su residencia. Tomó a su cargo gran parte del trabajo del Maestro Serapis cuando Éste se ocupó de la evolución dévica.

El trabajo actual.

Serán tratados aquí ciertos hechos que se refieren a dichos Maestros y a Su trabajo presente y futuro. Primero, el trabajo de entrenar a Sus aspirantes y discípulos, para que sean de utilidad en dos grandes acontecimientos: uno, la venida del Instructor del Mundo a mediados o a fines del presente siglo, y otro, la fundación de la nueva sexta subraza con la reconstrucción de las actuales condiciones del mundo. Por ser la nuestra la quinta subraza de la quinta raza raíz, es muy grande la presión del trabajo en los cinco rayos de la mente, controlados por el Mahachohan. Dado que los Maestros soportan una carga muy pesada, gran parte de Su trabajo de enseñar a los discípulos ha sido delegado a iniciados y discípulos avanzados, y algunos de los Maestros de los rayos primero y segundo, se han hecho cargo temporariamente de los aspirantes en el departamento del Mahachohan.

Segundo, se debe preparar al mundo en amplia escala para la venida del Instructor mundial, y deben darse los pasos necesarios antes de que muchos de Ellos se manifiesten entre los hombres, y lo harán a fines de este siglo. Ya se está formando un grupo especial que se prepara expresamente para este trabajo. El Maestro M., el Maestro K. H. y el Maestro Jesús, se ocuparán especialmente de este movimiento, hacia fines de este siglo. Otros Maestros participarán también, pero los tres mencionados anteriormente son Aquellos con cuyos nombres y cargos la gente debe en lo posible familiarizarse.

Otros dos Maestros están especialmente relacionados con el séptimo rayo o ceremonial, y Su trabajo particular es supervisar el desarrollo de ciertas actividades, dentro de los próximos quince años, bajo la dirección del Maestro R. Puede asegurarse definitivamente que antes de la venida de Cristo se hará lo necesario para que esté al frente de las grandes organizaciones un Maestro o un iniciado que haya recibido la tercera iniciación. Maestros e iniciados estarán al frente de ciertos grandes grupos ocultistas de francmasones del mundo y de diversos sectores de la iglesia en muchas de las grandes naciones. Este trabajo de los Maestros se está realizando ya, y todos Sus esfuerzos tienden a una exitosa culminación. En todas partes Ellos reúnen a quienes de una u otra manera demuestran la tendencia a responder a las altas vibraciones, tratando de forzarlas y adaptarse a ellas, a fin de ser útiles en el momento de la venida de Cristo. Grande es el día de la oportunidad cuando llegue ese momento, porque debido a la enorme fuerza vibratoria, que entonces presionará sobre los hijos de los hombres, quienes realizan ahora el trabajo necesario, podrán dar un gran paso hacia adelante y franquear el portal de la Iniciación.

Fuente: Libro Iniciación Humana y Solar. (Alice A. Bailey)
Por el Maestro Tibetano Djwhal Khul