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Enero 11, 2007

Teilhard de Chardin y su visión del hombre

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Teilhard de Chardin y su visión del hombre

Mariano García Cartagena
4 Marzo 1969

Premio “Juan de la Cierva y Codorniu” 1969

Indice

Introducción.-
I.- Espíritu científico
    1.- Visión Sintética. Fenomenología Científica
    2.- El Pasado
    3.- La Evolución
II.- Influencias ideológicas
    1.- La Paleontología
    2.- La Unidad del Hombre: Bernard, Le Roy, Carrel
    3.- Formación Escolástica
    4,- Bergson
III.- Aspecto biológico del Hombre
    1.- Los grados de Organización. Ley de Complejidad.
    2.- La Evolución Biológica. Ley de Cefalización. La rama Mamífera. La Adaptación
    3.- Aparición del Hombre. Características de los Primates. Su Evolución desde el Terciario.
IV.- Aspecto psicológico.
    1. El Pensamiento.
    2. El desarrollo psíquico. La Evolución continúa. La Población. La Civilización.
    3. La convergencia de la Noosfera. La multiplicidad del Hombre. La nueva Era. La Ciencia.
V.- Aspecto sobrenatural
    1.- Al Amor
    2.- El Punto Omega. Características.
    3.- Libertad, Moral, Pecado.
Conclusión
Notas sobre Vocabulario

Introducción

Pierre Teilhard de Chardin, fue un pensador francés de la primera mitad de nuestro siglo. Y digo ´pensador´ porque las características de su obra no se ajustan a determinada especialidad intelectual.Pocos pensadores han sido tan incomprendidos; no porque su obra carezca de claridad, sino porque su punto de vista es tan nuevo y poco habitual que choca con la sistemática tradicional, y no se sabe dónde situarlo. (1)

Yo voy a tratarlo como científico, ya que su base es el estudio de los hechos; él mismo afirma situarse en ese plano, aunque luego llegue a conclusiones metafísicas. Nos dice que busca ´sólo el fenómeno; pero también, todo el fenómeno´.

Teilhard es paleontólogo, Profesor de Geología del Instituto Católico de París, y realizador de descubrimientos notables sobre los antecedentes del Hombre, como el Sinanthropus Pekinensis, que le dio renombre en las esferas científicas, realizando para ello numerosas expediciones al lejano Oriente -China, Mongolia, Java, Birmania.

Es, además, jesuita, y necesita armonizar la verdad que le brinda la Ciencia con la del Dogma. Fueron las posibles contradicciones en esa armonía lo que hizo que, al morir, en 1.955, aún no hubiera sido publicada ninguna de sus obras; ese mismo año aparecía ´El Fenómeno Humano´, escrito en 1.940.

I.- Espíritu científico

1.- Visión sintética. Fenomenología científica.

¿Cómo enfoca Teilhard su investigación?Como científico, primeramente analiza los hechos, los fenómenos. ´No soy un filósofo ni un teólogo, sino un observador del “fenómeno”, un físico en el antiguo sentido griego´. (2)

Pero, por otra parte, Teilhard es consciente de que, en su evolución, las ciencias del mundo y del Hombre toman cada una un camino independiente; no se contentan con distinguir partes -recurso metodológico-, sino que las separan; las diversas facetas del Hombre se ignoran entre sí, olvidando que no son sino partes de un mismo todo, con sus relaciones mutuas. ‘Se apasionan tanto por los ladrillos, que olvidan completamente el edificio que esos ladrillos constituyen’. (3)

Visto esto, Teilhard quiere unir e integrar esos hechos en un todo, observando la función que tiene y el lugar que ocupa cada uno de ellos, así como las leyes que los explican científicamente.
A su método llama Teilhard ‘fenomenología científica´, la reflexión de un científico que quiere permanecer en el terreno de la Ciencia.

Esta es pues, la primera característica de su método: La síntesis.

2.- El pasado

Pero una parte del fenómeno es el Pasado. ¿De dónde salió cada cosa? ¿Cómo empezó a organizarse cada ser?Una síntesis completa debe tener también en cuenta la dimensión tiempo. Es a través del pasado como las cosas han llegado a su estado actual. ¿Cómo menospreciar esta faceta?

En uno de sus ensayos, Teilhard nos dice: ‘Durante mucho tiempo, el Pasado pudo parecer a los hombres una región definitivamente desaparecida del Universo … Mas he aquí que, poco a poco, gracias a la Geología, se ha elaborado un método científico, que permite descubrir y analizar, en lo que es, las huellas de lo que ha sido’. (4)

Aquí, nos recuerda que el pasado no se ha desvanecido, sino que subsiste; algo así como el recuerdo de un viaje, cuyas imágenes hemos dejado atrás en el tiempo, pero siguen existiendo en la memoria.

3.- La Evolución

Esta Historia, este Pasado, en que Teilhard se detiene primeramente al estudiar al Hombre, supone una evolución, una transformación.La Evolución no crea; sólo adapta. Algo semejante hace un escultor, que no crea el material, pero le añade una figura determinada.

Teilhard observa cómo, a través del tiempo, los seres adquieren una mayor organización, una mayor adaptación al ambiente; observa cómo la Evolución biológica realiza una mayor perfección de las funciones vitales. Gracias a esto, su idea de la Evolución desemboca en dos características principales:

a) No es una Evolución metafísica, como la dialéctica de Hegel, sino una Evolución observada en lo real, representando esa dimensión, igualmente real, que es el Tiempo.

b) Es una Evolución con un sentido determinado. No como la ‘Evolución Creadora’ de Bergson, en la que el Cosmos se manifiesta como una irradiación divergente a partir de un foco; para Teilhard, sin embargo, la Evolución es una confluencia de los seres, en un punto que llama ´Punto Omega’.

II.- Influencias ideológicas

Aunque Teilhard fue original en su teoría, es innegable que hubo ciertas influencias que condicionaron su obra.

1.- La Paleontología.

En primer lugar, su contacto con al Paleontología, y sus propios viajes e investigaciones, le guían a considerar el mundo como una Evolución, el punto de vista propio de un biólogo -aunque los haya fixistas- y en especial de un paleontólogo, que no estudia sino una transformación: la que está en la frontera del Hombre.Pero lo que contribuyó a abrir sus ojos a la Evolución fue la filosofía de Bergson. ‘Recuerdo -nos dice- haber leído ávidamente en aquel tiempo “L’Evolution Créatrice” … Advierto claramente que el efecto que aquellas páginas ardientes ejercían en mí no hizo sino atizar un fuego que devoraba ya mi corazón y mi espíritu’. (5)

Ya he señalado sus dos características -realismo y convergencia-, así como las diferencias con los grandes sistemas dialécticos, que suponen un paso absurdo del Hombre sobre la Tierra, al contrario de la Evolución de Teilhard, que, a semejanza de Bergson, presenta el Cosmos en una génesis constante, incluso durante el paso del Hombre.

2.- La unidad del Hombre.

Es, a la vez, patente la gran influencia del gran fisiólogo Claude Bernard, que fue el primero en bosquejar una síntesis del Hombre, defendiendo que sus partes se interrelacionaban por el medio interno; así como de Alexis Carrel, que en su libro ´La Incógnita del Hombre´ nos habla de la necesidad de esa unificación de las ciencias humanas.Igualmente, Edouard Le Roy, discípulo de Bergson y sucesor suyo en el Colegio de Francia. Era gran amigo de Teilhard, y además de algunos consejos específicos, le difundió la idea de síntesis que el pretendía entre Filosofía, Ciencia y Religión.

3.- Formación escolástica.

Su formación de jesuita, dentro de los cánones escolásticos, fue también fundamental: La noción de Cuerpo Místico y la historia bíblica de la creación se reflejan netamente en su obra.Pero, sin embargo, la Iglesia estaba entonces cerrada a las innovaciones. La reciente condena del Modernismo -1.908-, hacía difícil una apertura a la Ciencia. ‘Durante largo tiempo, los teólogos habían creído que el fixismo era necesario a la fe cristiana y que estaba enseñado por la Biblia. En realidad, lo que hacía creer que la Biblia era fixista, era una mala interpretación del género literario del Génesis’. (6)

Teilhard, como hemos visto, pasa pronto al transformismo.

4.- Bergson.

Y, por fin, la influencia más trascendental, que ya ha sido nombrada indirectamente, la recibe de Henry Bergson. Fueron principalmente dos de sus libros los que hicieron mella en Teilhard: ´L’Evolution Créatrice´ y ´Les deux sources de la Morale et de la Religion´. Él mismo reconoce su influencia, y compara frecuentemente sus teorías con las de Bergson.Incorpora Teilhard numerosos elementos de su pensamiento; principalmente, el ya citado de la Evolución, y el sobresaliente papel de la ´Durée´ (Duración), que, como Bergson, no identifica con Tiempo.

III.- Aspecto biológico del hombre

Y ahora, preparados para entrar de lleno en la obra de Teilhard.

1.- Los grados de organización.

Para situarse en el Hombre, Teilhard se remonta, como dije antes, a los primeros principios: las partículas atómicas.Observémoslas: protones, electrones, neutrones, … y otros de menor importancia. Estos corpúsculos se encuentran formando los átomos. Pero un átomo, no es un montón de corpúsculos, tan sólo; es algo más: es un grupo de ellos ORGANIZADO. Recordemos las primeras teorías a este respecto, de Rutherford, Böhr, y especialmente la actual Física atómica; ellas nos muestran la complejidad de su organización.

Sigamos ascendiendo: Los átomos se organizan, dando moléculas. Una vez más, es la organización lo que determina que existan moléculas. Y también las propiedades difieren según la organización, como en el caso de los isómeros en compuestos del carbono.

Las moléculas, a su vez, se agrupan; y se agrupan de dos maneras diferentes:

Primero, por cristalización. Un ejemplo corriente – corrientísimo- son los cristales de sal común. Teniendo en cuenta las infinitesimales dimensiones de un átomo, un cristal supone una gigantesca agrupación. Pero sigue siendo ClNa, con propiedades de ClNa.

En la polimerización, sin embargo, las cosas son diferentes. En el caucho, por ejemplo, nadie negará que las propiedades del isopreno, su constituyente, que es líquido, incoloro, movible, con todas las características de los hidrocarburos dienos, son diferentes de las del caucho.
Teilhard nos llama la atención sobre un punto: ‘En al caso de agregación o de cristalización, el conjunto, por naturaleza, permanece constantemente inacabado exteriormente. Un nuevo aporte de materia es siempre posible. En un astro, o en un cristal, … hay tan sólo un sistema accidentalmente delimitado.
En la combinación, al contrario, aparece un tipo nuevo de grupo estructuralmente acabado en sí mismo a cada instante’. (7). Es ya un ser nuevo.

Resumamos, pues, estos primeros escalones:

a) En la materia encontramos diversos estratos: átomos, moléculas, polímeros.

b) La materia, por naturaleza, se organiza; y sólo al organizarse alcanza un estrato superior.

c) Las cualidades de la materia son mayores cuento mayor es la organización.
Según esto, Teilhard enuncia su ‘Ley de Complejidad creciente’: Un ser es más perfecto cuanto mayor es su organización, o sea, las relaciones entre sus componentes.

¿Qué pasa cuando los polímeros se organizan?

Vamos a hacer un ligero estudio de este punto.

a) Las únicas organizaciones de polímeros que se conocen son las células más elementales: Los virus.

b) La síntesis de la Urea, en 1.928 por Friederich Wöhler, prueba que los componentes de la materia ‘inerte’ son los mismos que los de la materia viva.

c) No se ha descubierto ninguna forma nueva de energía, esa posible ‘energía vital´ que animaría la materia.

¿No parece lógico, llegados a este punto, admitir la vida como un nuevo resultado de la complejificación?

d) Pero la prueba más significativa la tenemos en el experimento realizado el pasado año en la Universidad de Cornell: El profesor Steward consigue esbozar la síntesis de la vida, dentro de un tubo de ensayo.

Y, así, ya hemos llegado a este nuevo estrato de la Evolución Cósmica: La Vida.

2.- La Evolución Biológica.

Nos encontramos ante los primeros seres vivos: los unicelulares. Los más antiguos debieron formarse poco después de la solidificación de la corteza de la Tierra, cuando empezaban a emerger los continentes y aún eran cálidas las aguas de los océanos.´Los seres vivos de la tierra no parecen haber sido tomados ni reunidos al azar … Se debe, más bien, a una misteriosa selección. Los biólogos lo han hecho notar: dentro del grupo químico al que pertenecen, las moléculas incorporadas a la materia animada son todas asimétricas de la misma manera: es decir, si un haz de luz polarizada las atraviesa, hacen girar el plano de este haz en un mismo sentido: son todas dextrógiras o todas levógiras, según los casos’. (8)

Ley de Cefalización.

Conforme íbamos ascendiendo por átomos, moléculas, polímeros y virus, la organización se apreciaba progresivamente mayor.En los seres vivos, la organización es tan compleja que parece requerir una parte para dedicarse exclusivamente a esta misión.

En los vegetales y en los animales inferiores, de organización aun rudimentaria, bastan unos biocatalizadores para interrelacionar sus funciones. Pero llegados a mayor complejidad, los seres ingenian -encuentran- un nuevo método: el tejido nervioso.

Teilhard se ha guiado hasta llegar a la Vida por la ‘Ley de complejidad’. Y ya, al traspasar el umbral, su hilo conductor es, como acabamos de ver, la ‘Ley de cefalización’.

Marcado ya el camino de la Evolución, vamos a continuar nuestra marcha a través de los seres pluricelulares.

Dejando a un lado los vegetales, que no presentan ningún centro organizador, por lo que se estado de evolución es poco avanzado, encontramos dos ramas principales en el árbol de la Vida:
La de los artrópodos, primero, con esqueleto externo, y con un sistema nervioso a base de ganglios, muy perfeccionado. Pero su escaso volumen no parece permitir una gran flexibilidad en las conductas. Y, por otra parte, su cubierta exterior, rígida, no les permite un gran desarrollo. Por estas causas, a pesar de haber conseguido una fabulosa adaptación a todos los diferentes ambientes, no han llegado a superar su estado de Evolución.

Resta, por tanto, la segunda rama, la que culmina con los cordados, con esqueleto interno. ‘En ellos, el sistema nervioso va sucesivamente desarrollándose y concentrándose’. (9)

La ´Ley de cefalización’ nos permite establecer una jerarquía. En los protocordados, peces, anfibios, reptiles, aves, se observa un progresivo desarrollo del cerebro, el órgano unificador del sistema nervioso; y encima de todos ellos, la rama Mamífera.

La rama Mamífera.

¿Han tenido los mamíferos un origen único?Parece ser que sí. ‘En seguida, los zoólogos han notado que, en todas las formas que los componen, los dientes molares consisten esencialmente en tres tubérculos, encajándose de una mandíbula a la otra de arriba abajo’ (10). ‘Además, tienen todos siete vértebras cervicales, sea cual fuere la longitud de su cuello’ (11).

La adaptación.

Fijemos la atención en un detalle de la Evolución biológica: la especialización.En el curso de esta Evolución, los seres buscan la forma de vida que les permite adaptarse mejor al ambiente. Así, entre los mamíferos los encontramos herbívoros, que adaptan su dentadura y su aparato digestivo a esa forma de nutrición, y las extremidades y las defensas a ese tipo de subsistencia; los carnívoros, con adaptaciones diferentes -dientes, garras, visión, … – . Y así, el resto de animales y vegetales -entre estos hay que destacar, por su vistosidad como ejemplo, a los cactus, adaptados a ambientes secos en extremo-.

Esa adaptación tiene una característica: es irreversible. O sea, ya no es posible la Evolución en un sentido diferente. Una prueba de esto es la extinción de los grandes reptiles, dominantes en el Secundario: al desaparecer las características ambientales, desaparecieron también ellos por no poder variar su adaptación, dando paso a nuevas formas de Vida.

Observamos según esto a los mamíferos al final del Terciario: ‘Esos miembros llevados al máximo de la sencillez y de la perfección; esos bosques de candelabro en la cabeza de los ciervos; esas líneas espirales en la frente estrellada o rayada de los antílopes; esas defensas pesadas en el hocico de los Proboscídeos; esos colmillos en la boca de los grandes carniceros. Tanta lujuria y perfección ¿no dañan precisamente el porvenir de esas criaturas magníficas? ¿no marcan una muerte próxima de las formas llegadas -cualquiera que sea la vitalidad de su psiquismo- a un callejón sin salida morfológico? Todo eso, ¿no es un fin, más bien que un principio?
Sí, sin duda. Pero junto a los Polyclados, los Estrepsíceros, los Elephans, los Machairodus, y tantos otros (animales del Terciario), ¡están aún los Primates!’ (12)

3.- Aparición del Hombre.

Con los Primates estamos ya a un paso del Hombre e la escala evolutiva.En ellos, no encontramos ninguna característica especial, no están adaptados a ningún género específico de vida: Las extremidades no están especializadas ni en la carrera -herbívoros-, ni en la casa -carnívoros-, ni en la excavación -subterráneos-, ni en el vuelo -quirópteros-, ni en la natación -cetáceos-.

Su dentadura es omnívora, sin un desarrollo especial de los incisivos -roedores-, ni de los caninos -carnívoros-, ni de los molares -insectívoros-.

No poseen las defensas de los Rumiantes, ni la agudeza visual de los carnívoros, ni el gran olfato u oído de los Équidos, …

En una palabra: no presentan especialización, Lo cual, les permitirá una evolución mayor, que es lo que vamos a ver a continuación.

El primer brote se observa en el Atlántico Norte, durante el período Eoceno, en el que probablemente estaban unidas América y Europa por un puente nord-atlántico. Formas muy pequeñas, tipos Tarsioides y Lemuroides, que se desarrollan hacia Sud-América durante el Oligoceno, por la desunión de Norte-Europa y Norte-América; así se establece el bloque platirriniano en América del Sur.

Mientras, en el mismo período, Oligoceno, aparecen en Centro-Africa los primeros antropoides, que se despliegan durante el Mioceno hacia Europa y la costa del Índico.
A principios del Plioceno, tenemos establecidas en el Sudeste asiático los antecedentes de los Monos humanoides -Gorila, Chimpancé, Gibón, Orangután-. Y también, cómo no, los del Hombre.

Del final del Plioceno, o incluso pudiera ser del Cuaternario inferior, son los primeros fósiles del Hombre: en Java, el Pithecanthropus; en China, los Sinanthropus. Su cerebro presenta ya un volumen suficiente -800 c.c. el Hombre de Trinil y 1.100 c.c. el Hombre de Pekín-, para pensar en una inteligencia primitiva (13). De esta época debieron ser las primeras armas de piedra y el fuego. A la vez, el desarrollo de los miembros anteriores, y la cortedad de la cara, suponen un estado superior, dentro de los Primates. Sin embargo tienen aún características que les diferencian grandemente del Hombre actual: El cráneo está muy osificado, no muestra la prominencia posterior y la curvatura es muy abierta; la mandíbula aún no sobresale, y la diferenciación sexual es notable.

‘Geológicamente, después del Cuaternario inferior, el telón cae. Durante el entreacto, los restos de Trinil se pliegan. Las tierras rojas de China se agrietan, dispuestas a recibir su espeso manto de Loes amarillo. África se fisura un poco más. Por otra parte, los hielos avanzan y retroceden. Cuando la cortina se vuelve a levantar, hace unos 60.000 años, y podemos ver el escenario, los Pre-homínidos han desaparecido. Y, bajo su decorado, la Tierra está ocupada por los Neandertaloides’. (14)

Poseen un cerebro superior y de ellos datan las primeras sepulturas. Forman dos grupos principales: Unos, aún con la frente baja y las órbitas oculares salientes, el cráneo alargado, sin mentón. Entre ellos, el Hombre se Solo, el Hombre de Rhodesia, y el Hombre de Neandertal. Los otros, más avanzados, con la cabeza más redonda, el mentón naciente y las órbitas menos prominentes. Tales, el Hombre de Steinheim y el Hombre de Palestina.

Y es por fin, en el Cuaternario Superior cuando aparece el Homo Sapiens Fossilis, con la frente elevada, las órbitas reducidas y el mentón saliente, difícil de distinguir del Hombre actual. Incluso se puede decir que es el Hombre actual.

IV.- Aspecto psicológico.

Hemos llegado hasta el Hombre, que, si morfológicamente fue formado por el mismo proceso, no es sólo una especie más; representa una nueva forma de Vida, un nuevo escalón en el progreso del Mundo.Un escalón que se añade a los ya formados: átomos, moléculas, polímeros, unicelulares, metazoarios.

‘Con el Hombre, el desarrollo hasta entonces regular de la Vida ha llegado a un punto crítico. Con el Hombre, el movimiento general de los seres organizados hacia la Consciencia ha atravesado una discontinuidad mayor … Aunque su organismo permita a los zoólogos rehacer un Primate, el Hombre ha inaugurado sobre la Tierra una esfera nueva, la esfera de los conocimientos racionales, de las construcciones artificiales y de la Totalidad organizada. Entre el Hombre y todo lo que le precedió, existe un cambio de estado, una ruptura’. (15)

1.- El pensamiento.

A semejanza del estrato anterior, la Biosfera, Teilhard llama a éste ‘Noosfera’, esfera o estrato del Nous, entendimiento.Ciertamente es la reflexión lo que caracteriza en esencia al Hombre. Vamos a centrar en ella la atención, pasando momentáneamente por alto los demás aspectos de la estructura psíquica -afecto, sentido místico, voluntad, libertad-, que ya trataremos más tarde.

Los animales, indudablemente, conocen. El Hombre, además, Se conoce, sabe que sabe. Esto significa reflexión: el conocimiento se refleja, se conoce a sí mismo. Así, desde el Hombre, la Evolución se guía, además de por la selección natural, por la reflexión. El Hombre, es consciente de su progreso y así -sólo así-, es capaz de dirigirlo.

¿A qué se debe este gran paso?

Indudablemente, a la ‘centración’ del sistema nervioso: El  cerebro aumenta su volumen, cubriendo el cerebelo y los lóbulos olfativos; se hace a la vez más complejo, mediante las circunvoluciones, que aumentan la superficie gris.

Además del desarrollo de la inteligencia, el Hombre cuenta con la mano, con características existentes en los Antropoides: pulgar oponible. De este modo, consigue adaptar los útiles, eludiendo la especialización de sus propios órganos, que podría resultar perjudicial a su Evolución. Es decir, que el Hombre pasa a adaptar el exterior.

2.- El desarrollo psíquico.

La evolución continúa.

EL pensamiento sigue el mismo proceso evolutivo que el resto del Cosmos. ‘Cuando por primera vez en un ser viviente, el instinto se reconoce en el espejo de sí mismo, el mundo entero ha dado un paso’. (16)La reflexión ha ido, pues, desarrollándose, perfeccionándose. ‘Eclosión, migraciones, conflictos, sustituciones de cien pueblos diversos; toda esta efervescencia polimorfa y abigarrada ¿Qué es en definitiva, en el fondo de ella misma, sino el juego, siempre el mismo juego, el juego interminable de la ramificación de las formas vivientes que se continúa en medio civilizado?’ (17)

El primer paso de este proceso fue, lógicamente, la extensión por todo el orbe. Una nueva especie, que tiende a diseminarse por la Tierra y a dominarla.

La población.

La primera ‘onda’ expansiva la tenemos en los Pre-homínidos, que ya hemos citado, a lo largo de la costa oeste del Pacífico.La segunda gran onda se da durante el Paleolítico superior, con gran fuerza debida a la reciente aparición del ‘Sapiens’. Se extiende por todo el mundo antiguo, portadora del Arte, y de la industria del hueso y de la piedra.

Y, por fin, el gran impulso Neolítico, en esa época un tanto oscura, simultánea del descubrimiento de la Agricultura. Se dan dos bandas de expansión: una hacia Siberia, que se prolonga por América; otra, por el Mediterráneo. Al comenzar, gracias a la Agricultura y la Ganadería, la vida sedentaria, se pasa ‘de lo social difuso a lo social organizado’, aflorando con gran riqueza los derechos y los deberes, y comenzando el interés y el gusto por la investigación de los fenómenos naturales.

Y es aquí cuando se abren las puertas de la Historia.

La población ha sido como los primeros hilos que tiende una araña. La forma definitiva, la consolidación de la expansión que realiza la Noosfera corre a cargo de la Civilización.

La civilización.

Al acabar la etapa de población, encontramos una gran heterogeneidad de costumbres y caracteres. El Pensamiento se ha abierto en abanico, desarrollándose según el ambiente.
Pronto emergen varios focos de cultura: El Chino, en el río Amarillo; el Indio, el las márgenes del Indo; y el Mediterráneo, en el Éufrates y el Nilo. Aparte de otros, también importantes pero más fugaces, como el Polynesio y el Maya.La civilización china, apegada a la tierra, pronto llega a punto muerto -como lo prueba su aún primitivo y poco práctico alfabeto-; la india, alcanza un gran desarrollo en otro aspecto, el místico, cuya influencia es aún notoria, pero se pierde en las profundidades del alma, y tampoco resulta eficaz para el progreso.

Y así, quedamos desplazados a Occidente. Allí, en continuas agitaciones y mutaciones, acaba por encontrarse el camino. Los focos se suceden sin interrupción: Susa, Menphis, Hélade, pronto Roma, irán asimilando lo existente y añadiendo nuevas formas.

En estas transformaciones se observa un fenómeno nuevo, inexistente en cualquier otra evolución: la confluencia de las ramificaciones. Una civilización que asimila a otra. Aquí, la evolución ya no es irreversible, debido, repito, a que ‘el Hombre, capaz de fabricar instrumentos sin encarnarse en ellos, escapa a la servidumbre de trasformarse para actuar … El mismo individuo puede ser alternativamente topo, pájaro o pescado’ (18).

El hombre, pues, adapta el ambiente, siempre con la posibilidad de variar esa adaptación.

Una observación más.

Desde la aparición del Homo Sapiens, apenas se ha observado una mayor cefalización. El cerebro parece haber llegado a un volumen no susceptible de aumento. Sin embargo, todo el progreso cultural se ha visto facilitado por las conexiones dentro de la Sociedad, ya económicas, ya físicas, ya afectivas, …

3.- La convergencia de la Noosfera.

Volvamos a echar una última ojeada a la Evolución: los seres han ido integrándose en unidades superiores, seres nuevos. Estas transformaciones han ido ascendiendo a formas más perfectas, más organizadas.¿Qué motivos hay para que se detengan en el Hombre? Si puede reunirse en formas superiores, ¿por qué va a detenerse la Evolución?

‘En el sistema cuya lógica hemos seguido, la Humanidad no es aún el término del Cosmos, porque aún es múltiple’ (19). Aún permite mayor perfección.

‘El Hombre, no el centro del Universo, como habíamos creído ingenuamente, sino, lo que es mucho más bello, el Hombre flecha ascendente en la gran síntesis biológica. El Hombre constituyendo, él solo, la recién nacida, la más fresca, la más complicada, la más matizada de las etapas de la Vida’ (20). Siguiendo la ‘Ley de complejificación’ ¿no parece lógica la integración de personas en un Ser Social, en una Sociedad personal?

La nueva era.

Teilhard observa en la Evolución contemporánea un particular aumento de la socialización, entendida como ‘multiplicación progresiva de las relaciones sociales’ (21). Estamos entrando en una nueva Era:‘Cambios económicos, primero. Por evolucionada que fuera nuestra Civilización, hace sólo doscientos años era aún, fundamentalmente, moldeada sobre el suelo y sobre el reparto del suelo … Pero, poco a poco, en estos últimos tiempos, a consecuencia de la “dinamización” del dinero, la propiedad se ha evaporado a una cosa fluida e impersonal, tan movible que la fortuna de las mismas naciones no tiene ya casi nada en común con sus fronteras.
Cambios industriales, seguidamente. Hasta el siglo XVIII, sólo una energía química conocida: el fuego; y sólo una energía mecánica utilizada: los músculos de los hombres y animales, multiplicados por la máquina. Pero, ¡desde entonces, …!
Cambios sociales, por fin. El despertar de las masas, …’ (22).

Todo ello nos indica que ha acabado la etapa de expansión, de establecimiento, y entramos en la convergencia de la Noosfera.

Pero, después de este cambio, Teilhard observa los movimientos de masas humanas:

‘El Millón de hombres estandardizados en las fábricas. El Millón de hombres motorizados, … El cristal en lugar de la célula’ (23).

No; no es éste el camino. Como tampoco lo es el Existencialismo, que al pretender la individuación, no integra, sino que descompone.

La integración no debe producir la despersonalización. El aumento de relaciones sociales lleva a lo hiper-personal. Para Teilhard, la ‘colectivización’ debe ser personalizante para el individuo. Un leucocito sigue siendo una célula a pesar de estar incluido en un cuerpo animal.

En esta época en que van desapareciendo las distancias de nuestro Planeta. Todo lo que acontece es rápidamente conocido por doquier. La progresiva perfección de comunicaciones y transportes aumenta las interrelaciones en la Tierra. En nuestro Mundo, los contactos son cada vez más complejos. La sociedad actual, va adquiriendo una creciente organización. Por consiguiente, una mayor perfección.

La ciencia.

Teilhard prevé una gran importancia de la Ciencia:La Evolución es un constante BUSCAR: buscar el medio de adaptarse al medio ambiente y al medio de Vida, buscar el camino ascendente en la Evolución. Buscar.

La Ciencia, que en un tiempo fue algo cultivado por unos pocos ‘chalados’, toma ahora un papel fundamental: se trata de buscar el camino del Hombre y evitar perderse en callejones sin salida. Buscar para saber más. Saber más para poder más. Poder más para ser más.

El resumen de estas trasformaciones de la Noosfera lo tenemos en un párrafo de Teilhard.
‘Imaginad en el interior de un sólido comparable al globo terrestre, una onda emergente el Polo Sur al Polo Norte. Sobre la primera mitad del trayecto (hasta el Ecuador) se dilata, mientras que … más lejos empieza a contraerse sobre sí misma. Pues bien, siguiendo un ritmo muy semejante, se podía decir, parece que se realiza históricamente el establecimiento de la Noosfera. Desde sus orígenes hasta nuestros días, la Humanidad … ha pasado un período de establecimiento geográfico, en el curso del cual se trataba para ella, en primer lugar, de multiplicarse y de ocupar la Tierra. Y sólo muy últimamente .. han aparecido en el mundo los primeros síntomas de un repliegue definitivo y global de la masa pensante en el interior de un hemisferio superior, en el que sólo podrá irse contrayendo y concentrando por efectos del tiempo’ (24).

V.- Aspecto sobrenatural.

1.- El Amor.

Conforme la persona humana va adquiriendo una mayor consciencia, empieza a desvanecerse el ’sentido de la especie’. Piensa que ha llegado el momento de valerse por sí mismo, de usar su libertad. Así, encontramos la ‘Edad de los derechos del Hombre (es decir, del individuo) frente a la colectividad; Edad de la Democracia, simplísticamente concebida como un sistema donde todo es para el individuo y el individuo para todo; Edad del Superhombre, entrevisto y esperado como emergiendo solitario de la masa borreguil’ (25).¿Qué fuera será capaz de hacer converger a la Humanidad, en esas circunstancias?

Teilhard nos da la respuesta: El Amor.

Amor, por definición, es afinidad de un ser por otro. Como tal, supone una unión, una convergencia.

Pero, por otra parte, es la única manera de integrarse sin perder la personalidad.

‘Dos seres que se aman, ¿tiene acaso alguna vez una conciencia más viva de sí mismos que cuando se hallan sumergidos uno en el otro?’ (26)

Lo personal, no sólo no se diluye, sino que se exalta con el Amor.

Pero Teilhard espera -¿o desea?- ese Amor llevado a un grado Universal.

‘Lo que el Amor obra diariamente, a escala reducida, en la pareja, en el equipo, a nuestro alrededor, ¡por qué no había de repetirlo en las dimensiones de la Tierra?’ (27)

Se detiene especialmente en el Amor entre sexos. Busca un Amor más espiritual. No se trata de reprimir el aspecto material: Se trata de desarrollar el aspecto anímico. ‘Sin dejar de ser físico, y para continuar siendo físico, el Amor se hará más espiritual’ (28).

Y todo esto lo rubrica con una frase audaz: ‘Es un Amor quien construye físicamente el Universo’ (29).

2.- El Punto Omega. Características.

En las diversas etapas, los seres han ido convergiendo a medida que se llegaba a estados más perfectos. Finalmente, las ramas ‘debe replegarse en algún sitio futuro en un punto -llamémosle Omega- que los fusione y los consuma íntegramente en sí’ (30).La Evolución tiene un sentido, siempre ascendente. El término de esas sucesivas agrupaciones, de esos continuos escalones, es Omega.

Al tratar sus cualidades, Teilhard es más metafísico -cosa lógica, puesto que está intentando vislumbrar la realidad futura, donde no puede atenerse plenamente a los hechos-. Veamos las principales.

Los seres tienden a él como fin de su Evolución. Tiene por tanto que ser Actual y Presente, porque de otra manera la Evolución no hubiera avanzado, al no tener término.

La Evolución es irreversible, por lo que Omega debe ser también Irreversible y Eterno.

Debe ser Personal, tanto por ser término de un progreso en que se van formando seres personales, como para ser capaz de atraer a los seres, que nunca se inclinan a lo anónimo.

En el fondo Teilhard identifica Omega con Dios, en cuanto sostiene ‘desde arriba’ la Evolución del Cosmos.

3.- Libertad, Moral, Pecado.

Y con un pie en la metafísica, vamos a dar un vistazo a algunos detalles del ascenso el Hombre hacia Omega.La Física nos dice que los cuerpos tienden al estado de mínima energía potencial.

Algo semejante pasa con la organización en los seres. La progresiva unificación se ve retardada por la Entropía -término con que Teilhard designa la resistencia a la Evolución-, que tiende a lo múltiple. Esta ‘contra-evolución’ es el Mal.

En el Hombre, al aparecer la razón, el posible avance o retroceso resulta consciente. De esta manera, al aparecer la Reflexión, aparece la Libertad. Este es uno de los puntos oscuros de Teilhard; tanto que se le ha tachado de determinista, porque presenta dos tendencias que libran su batalla en el Hombre, peso sin que éste tenga nada que ver.

Así, aparece también la Moral, que le señala el camino del progreso en la Evolución, siendo por tanto el Amor su fundamento esencial. ‘Su ley principal es el mayor esfuerzo útil, la lucha contra todo freno y toda inercia’ (31).

Y, por fin, Pecado llama al consciente apartamiento de este progreso, al dejarse llevar por la inercia.

Conclusión.

He aquí, pues, básicamente, la obra el Padre Teilhard de Chardin. Representa una gran síntesis, un verdadero sistema ideológico. Gira muy especialmente en torno al Hombre, y sobre todo en torno a su futuro, dando así una esperanza que no existe en los sistemas marxistas, materialistas o existencialistas: La de un porvenir de Amor.Si Jesús de Nazaret difundió una doctrina Moran ensalzando el Amor, Teilhard lo ensalza con una teoría Científica.

¿Podemos añadir a Teilhard a la lista de grandes pensadores?

Notas al vocabulario.

Teilhard introduce en su obra conceptos totalmente nuevos. Muchos de ellos van siendo tenidos en cuenta por los intelectuales de todas las ramas.He creído conveniente este pequeño apartado, para facilitar la comprensión de su pensamiento.

COSMOGENESIS.- Fenómeno global de la Evolución del Universo. Presenta al Mundo en constante transformación.

ENTROPIA.- A semejanza el concepto físico, Teilhard llama Entropía a la ‘resistencia’ de los seres a la Evolución; a la tendencia a lo múltiple, en vez de a lo uno.

BIOSFERA (de Bios, vida).- Teilhard lo entiende como ‘la capa de sustancia vitalizada que envuelve la Tierra’.

CEFALIZACION.- Tendencia del sistema nervioso a evolucionar, concentrándose en la cabeza. En los mamíferos superiores se observa además la CEREBRACION, que es el enrollamiento del cerebro sobre sí mismo.

NOOSFERA (de Noos, espíritu).- Envoltura pensante de la Tierra. Se hace progresivamente más densa a causa del aumento e hombres, de la calidad de su espíritu y de las relaciones entre ellos.

Notas

(1).- “El ser humano, según Teilhard de Chardin” Paul Chauchard, p.16
(2).- “Nouvelles Littéraires”, 11 de Enero 1.951.
(3).- “El ser humano …” p.27
(4).- “La Visión del Pasado”, T. de Chardin, p.245
(5).- “Le coeur de la Matière”, inédito 1.950 T. de Chardin.
(6).- “Mesa redonda” Edit. Apostolado de la Prensa.
(7).- “El Grupo Zoológico Humano” T. de Chardin, p.24-25
(8).- “Le Phénomène Humain” T. de Chardin p.98
(9).- Ibid, p.156. En “El grupo Zoológico Humano” Teilhard nos presenta un detallado esquema de la evolución del cerebro en los mamíferos.
(10).- “Le Phénomène …” p.136
(11).- Ibid. p-136 nota
(12).- Ibid p.173
(13).- Sin embargo en los monos actuales no sobrepasa los 600 cc.
(14).- “Le Phénomène …” p.218
(15).- “La Visión …” p.224
(16).- “Le Phénomène …” p.200
(17).- “El Grupo Zoológico …” p.105
(18).- “La Visión …” p.84-85
(19).- “Enquisse d’un Univers personnel” T. de Chardin
(20).- “Le Phénomène …” p.248-249
(21).- Mater et Magistra
(22).- “Le Phénomène …” p.237
(23).- Ibid. p-285
(24).- “El Grupo Zoológico …” p.97
(25).- Ibid. p.111
(26).- “Comment je crois”, inédito 1.934, T. de Chardin
(27).- “Le Phénomène …” p.295
(28).- “L’energie humaine” T. de Chardin p.96
(29).- Ibid. p.90
(30).- “Le Phénomène …” p.288
(31).- “El pensamiento de Teilhard de Chardin”, Emile Rideau, p.239

Bibliografía

Obras de Pierre Teilhard de Chardin.

Le Phénomène Humain. Seuil, 1.955
El grupo Zoológico Humano. Taurus, 1.964
La Visión del Pasado. Taurus, 1.964

Comentarios.

Emile Rideau, El Pensamiento de Teilhard de Chardin. Península, 1.968
Claude Tresmontant, Introduction à la pensée de P. Teilhard de Chardin. Seuil, 1.966
J. P. Demoulin, P. Teilhard de Chardin: Je m’explique. Seuil, 1.966
Paul Chauchard, El Ser humano según Teilhard de Chardin, Herder, 1.966
Robert Coffy, Teilhard de Chardin et le Socialisme. Chronique Sociale de France, 1.966
Jean Onimus, Pierre Teilhard de Chardin ou la foi au monde. Plon, 1.963

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