POESÍA E IMÁGENES de la Re-evolución del Amor …15 de Mayo … PALABRAS PARA Tí… y una canción…

 

Intérprete:

Paco Ibáñez (en directo)

 

PALABRAS PARA JULIA…

 

Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
con un aullido interminable,
interminable…

Te sentirás acorralada
te sentirás perdida o sola
tal vez querrás no haber nacido,
no haber nacido…

 

 

Pero tú siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti, pensando en ti,
como ahora pienso…

 

La vida es bella ya verás,
como a pesar de los pesares,
tendrás amigos, tendrás amor,
tendrás amigos…

Un hombre solo, una mujer,
así tomados de uno en uno,
son como polvo, no son nada, no son nada…

 

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí

Sólo un beso callará mi boca...

pensando en ti, pensando en ti,
como ahora pienso…


 

Otros esperan que resistas,
que les ayude tu alegría
que les ayude tu canción
entre tus canciones…

 

Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino nunca digas
no puedo más y aquí me quedo,
y aquí me quedo…

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí


pensando en ti, pensando en ti,
como ahora pienso…

La vida es bella ya verás
como a pesar de los pesares
tendrás amigos, tendrás amor,
tendrás amigos…

No sé decirte nada más
pero tu debes comprender
que yo aún estoy en el camino,
en el camino…

 

Pero tú siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí


pensando en ti, pensando en ti,
como ahora pienso…

 

Recitado por: José Agustín Goytisolo

PALABRAS PARA JULIA

Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
con un aullido interminable,
interminable…

Te sentirás acorralada
te sentirás perdida o sola
tal vez querrás no haber nacido,
no haber nacido…

Pero tú siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti, pensando en ti,
como ahora pienso…

La vida es bella ya verás,
como a pesar de los pesares,
tendrás amigos, tendrás amor,
tendrás amigos…

Un hombre solo, una mujer,
así tomados de uno en uno,
son como polvo, no son nada,
no son nada…

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti, pensando en ti,
como ahora pienso…

Otros esperan que resistas,
que les ayude tu alegría
que les ayude tu canción
entre tus canciones…

Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino nunca digas
no puedo más y aquí me quedo,
y aquí me quedo…

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti, pensando en ti,
como ahora pienso…

La vida es bella ya verás
como a pesar de los pesares
tendrás amigos, tendrás amor,
tendrás amigos…

No sé decirte nada más
pero tu debes comprender
que yo aún estoy en el camino,
en el camino…

Pero tú siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti, pensando en ti,
como ahora pienso…

 

Autor: José Agustín Goytisolo

  EL AIRE HUELE A HUMO

A Gabriel Celaya y a Amparo Gastón,
Que tanto le quiso y le quiere todavía.

J.A.G.

¿Qué hará con la memoria
de esta noche tan clara
cuando todo termine?
¿Qué hacer si cae la sed
sabiendo que está lejos
la fuente en que bebía?

¿Qué hará de este deseo
de terminar mil veces
por volver a encontrarle?

¿Qué hacer cuando un mal aire
de tristeza la envuelva
igual que un maleficio?

¿Qué hará bajo el otoño
si el aire huele a humo
y a pólvora y a besos?

¿Qué hacer?¿Qué hará? Preguntas
a un azar que ya tiene
las suertes repartidas.

EL OFICIO DEL POETA

Contemplar las palabras
sobre el papel escritas,
medirlas, sopesar
su cuerpo en el conjunto
del poema, y después,
igual que un artesano,
separarse a mirar
cómo la luz emerge
de la sutil textura.

Así es el viejo oficio
del poeta, que comienza
en la idea, en el soplo
sobre el polvo infinito
de la memoria, sobre
la experiencia vivida,
la historia, los deseos,
las pasiones del hombre.

La materia del canto
nos lo ha ofrecido el pueblo
con su voz. Devolvamos
las palabras reunidas
a su auténtico dueño.

José Agustín Goytisolo, 1992

….

Inclinado en las tardes tiro mis tristes redes
a tus ojos oceánicos.

Allí se estira y arde en la más alta hoguera
mi soledad que da vueltas los brazos como un náufrago.

Hago rojas señales sobre tus ojos ausentes
que olean como el mar a la orilla de un faro.

Sólo guardas tinieblas, hembra distante y mía,
de tu mirada emerge a veces la costa del espanto.

Inclinado en las tardes echo mis tristes redes
a ese mar que sacude tus ojos oceánicos.

Los pájaros nocturnos picotean las primeras estrellas
que centellean como mi alma cuando te amo.

Galopa la noche en su yegua sombría
desparramando espigas azules sobre el campo.

P. Neruda…